ETIP es el protocolo que añade confianza objetiva y verificable públicamente a Internet, sin que los usuarios finales tengan que instalar software ni crear cuentas.
Mientras que la seguridad clásica de Internet se centra sobre todo en el transporte (TLS/HTTPS) y las reglas de correo (SPF/DKIM/DMARC), ETIP se centra en la pregunta que realmente importa: «¿Puede este dominio o este enlace verificarse criptográficamente?»
ETIP es neutral por sector (bancos, gobierno, e-commerce, EPC, contables, …) y no es un «sistema de identidad»: no prueba personas, sino que verifica el origen y la integridad de la información.
No se confía en los dominios porque «se vean bien». Se confía en ellos cuando están explícitamente en la lista blanca de EsReal y su hash está anclado externamente de forma pública.
Los enlaces y documentos se vuelven verificables mediante una firma criptográfica y un hash determinista. Cualquier cambio produce un resultado de verificación distinto.
La misma verificación está disponible para sistemas vía JSON. Así, la confianza puede usarse automáticamente en apps, plugins, pasarelas de correo y herramientas empresariales.
ETIP hace que la confianza sea verificable en lugar de «asumible» — vinculando dominios y enlaces a pruebas criptográficas.